Traducir al irlandés requiere más que simplemente intercambiar vocabulario. El idioma se basa en gran medida en pronombres preposicionales y mutaciones iniciales, lo que significa que el comienzo de un sustantivo cambia según las palabras que lo preceden. Una traducción literal del inglés suele presentar errores gramaticales.
Además, dado que el irlandés es idioma oficial de la UE y de la República de Irlanda, los textos dirigidos al público deben ajustarse estrictamente al inglés oficial (An Caighdeán Oifigiúil). Los errores en la señalización pública o la correspondencia oficial son muy visibles y objeto de críticas.
Utilice Smodin como una potente herramienta de redacción para lograr la estructura correcta, pero asegúrese siempre de que el irlandés formal o publicado sea revisado por un traductor cualificado o un hablante nativo para garantizar la precisión y la fluidez idiomática.